“Esto va a ser la salvación del sector”

Esta frase con la que titulo este post es algo que he venido oyendo y leyendo desde que se preparaba el RD sobre Certificación Energética de Edificios Existentes. Algunos lo llamarían atrevido, osado e incluso insultante. A la vista de lo acontecido durante estos dos primeros meses desde la entrada en vigor, que no ha sido (ni siquiera se le ha parecido) una salvación. Visto lo visto, se asemeja más a una lucha encarnizada de grandes depredadores por la presa en la sabana africana.

 

Así que, del “esto va a ser la salvación del sector” hemos pasado últimamente al “no me interesa ese mercado“. Y es que no han sido pocas las veces que he escuchado a compañeros (aparejadores y arquitectos) decir que es inútil competir con gente que cobra tan poco, que prefieren no gastar fuerza y no hacerse hueco con las certificaciones.

A mí esto me parece muy triste. La culpa de la devaluación del mercado de certificaciones no es del cliente, no es de la administración, ni tampoco de los políticos. Los únicos culpables son esos “profesionales” que no valoran su trabajo, y que sin saberlo (o sí) devalúan el trabajo de sus compañeros. ¿Serían los mismos que hablaban de las CEE como la salvación del sector de la construcción los que ahora se dedican a hacer certificaciones a precios de risa?

Entre todos la mataron y ella sola se murió.

Comments

  • Al mercado han salido una certificaciones de tipo básico, realizadas para cumplir trámites y a precios muy competitivos, y otras que ofrecen estudios más pormenorizados, a precios no tan competitivos o, al menos, que no compiten en precio, sino en el segmento de la calidad. Y ha sido el mercado el que se ha decantado claramente. En mi opinión, no es más que un reflejo de la situación actual. Variará progresivamente conforme la economía mejore y, además, el cliente sea consciente de la utilidad del certificado, más allá de la obligatoriedad.

  • En esta situación actual lamentablemente prima mucho mas ese precio que esa calidad, la pregunta es volverá a primar la calidad sobre el precio? Lo que debe de saber la presa es que el León luego va a preferir a la Jirafa y va a olvidarse del pequeño ciervo.

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